Diario de un viaje

“Soy voluntaria de Manos Unidas y me siento agradecida por lo que recibo. Ser voluntaria nos permite ofrecer una parte de nuestro tiempo con el deseo de mejorar la realidad de nuestro mundo. Nuestro trabajo se dirige a dos objetivos fundamentales: la sensibilización de la sociedad y la financiación de proyectos que permiten mejorar la calidad de vida en los países que llamamos Tercer Mundo.

En septiembre de 2008 tuve la oportunidad de realizar un viaje de formación a un pises del continente africano durante 9 días. El Benín fue el lugar elegido por nuestra ONG para mostrarnos la realidad africana y los distintos proyectos que se financian. Participamos 6 personas voluntarias y pudimos, además de convivir juntas, también compartir todo lo que nos estaba aportando el viaje.

Recorrimos el país y nos alojamos en las casa de los misionero. Este hecho hizo que conociéramos a las personas y lo que  viven de primera mano. Quisiera remarcar el trabajo tan intenso que realizan los misioneros/asen el país del Benín. Su dedicación, su presencia, su forma de compartir la vida  con toda la gente, permite que el milagro del amor se produzca. El milagro de encontrar la alegría y el sentido de la vida.

Los proyectos que visitamos tienen un marcado enfoque de promoción de las mujeres como eje vertebrador de otros proyectos que pasan por las manos de las mujeres: salud e higiene de la familia, cuidado de hijos, formación de cooperativas que permiten buscar otras forma de subsistencia.

mision-7

El regalo fue un enriquecimiento personal muy fuerte que pasa por encontrarte la mirada intensa de tantos niños que te transmiten fuerza por la vida aun a pesar de contar con muy poco para vivir. Esta experiencia me ha mostrado su capacidad para vivir con dignidad la pobreza, En mi maleta he traído la experiencia de vivir durante nueve días sin las comodidades a las que podemos estar acostumbrados/as y descubrir cómo no echaba de menos nada de lo que aquí consideramos imprescindible.

Cuando llegué al Benín, en el momento del aterrizaje del avión contemplé por la ventanilla del avión, Cotonou (capital del país)y descubrí un mundo casi irreal: la pobreza se presentaba en todo su esplendor más descarado. Sentí dolor al recordar del mundo del que venía y encontrarme con otro mundo al que llegaba. En medida que pasaron los nueve días la pobreza que divisé desde el avión, iban transformándose en rostros concretos, en risas, en bailes, y en cantos. En definitiva, la fuerza e las personas que conocimos hizo que la pobreza no fuera lo único que viéramos; sino también su fortaleza, su afán de superación y la alegría de vivir.

mision-12

El regreso a España ha supuesto quizá el mayor impacto. Después de lo compartido allí, la vuelta se hace dura y en ocasiones, difícil de comprender. Nuestro modelo de vida más basado en el tener que en el ser, ha hecho que olvidemos lo importante: la solidaridad no puede ser un hecho puntual sino un camino, una opción de vida. Solo tendiendo puentes con los países que viven en la pobreza podemos desarrollarnos como personas y sociedades avanzadas en el amor y la justicia. Nuestro desarrollo social no se puede sostener en el tener más; sino en el reparto equitativo de nuestros bienes.

¿Un sueño por el que luchamos en Manos Unidas? Un mundo donde todos podamos tener las mismas oportunidades, donde los intereses económicos no impidan vivir con dignidad todas las personas”                                                                                                   

 

 Vicen del Fraile Camino.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s